La nueva política de ICE: abandonar en estaciones de bus a las familias migrantes liberadas

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Editado por Geysell Cisneros

NOVIEMBRE 28, 2018 / 5:00 PM EDT

Bajo las nuevas reglas de ICE, las familias migrantes liberadas que viajen con niños mayores de cuatro años están siendo llevadas a las estaciones de buses en vez de a los refugios que los ayudan.

Según han denunciado organizaciones sin fines de lucro, al menos 100 familias han sido dejadas en las terminales de Tucson y Arizona durante las últimas semanas, según reporta la página web tucson.com

Gretchen López, creadora del Inn Project, uno de los refugios que acoge a los inmigrantes tras ser liberados, dijo que visitó una de las estaciones de Greyhound, en Tucson, y encontró varios casos.

«Tuve la oportunidad de llevar a la mayoría de familias hacia dos refugios. Hasta el momento nadie se ha quedado en la calle», dijo López, quien agregó que solo se percataron de lo que estaba sucediendo después de que los trabajadores de Greyhound los contactaran por el número inusual de personas que estaban llegando.

Los trabajadores dijeron que en la mayoría de los casos, los migrantes, que son liberados con un grillete en el pie, no tienen noción de lo que deben hacer.

Usualmente, estas familias no cuentan con los medios necesarios para comprar comida, abrigarse o hacer una llamada telefónica. Todas estas facilidades las encuentran en los refugios, en donde además los orientan para que puedan llegar a sus destinos provisionales mientras sus casos se resuelven.

Antes de que ICE comenzara a implementar esta práctica en Arizona, según relata López, las autoridades contactaban a los refugios para saber cuántos migrantes podían tomar. López también resaltó que ICE cuenta con cerca de 3,300 camas, pero ninguna está en ese estado.

Las autoridades migratorias solo están conduciendo a los albergues a las familias que viajen con niños menores de tres años. Según dijo López, esta semana tomaron los datos de las capacidades en su refugio, sin embargo dejaron a los hombres y niños mayores en la estación de buses.

Con esta práctica no solo afectan a los migrantes en su transición hacia una vida normal en un país extranjero, también están dañando un sistema organizado en el que participan voluntarios e instituciones. «Esto significa mucho para todos los que estamos involucrados», concluyó López.